El Mes de la Energía Renovable llega con una región que ya no solo habla de sostenibilidad, sino que avanza con proyectos que marcan el futuro de su matriz energética. Centroamérica está en plena transformación, con iniciativas que suman capacidad, atraen inversión y refuerzan la seguridad energética de los países.

Honduras: hidroeléctrica y almacenamiento
La Central Hidroeléctrica Tornillito, con casi 200 MW, es uno de los proyectos más emblemáticos. Además, nuevas iniciativas solares con sistemas de almacenamiento fortalecen la red eléctrica y garantizan mayor estabilidad para el futuro.

Guatemala: expansión solar
En Escuintla, la planta fotovoltaica El Carrizo (75 MW), junto con Yolanda, eleva a 149 MW la generación solar del país. Con esto se abastecen más de 39 mil hogares y se reducen unas 58 mil toneladas de CO₂ cada año, confirmando que el sol guatemalteco es clave en la transición.

Nicaragua: diversificación en marcha
El país apuesta por proyectos fotovoltaicos de hasta 100 MW, junto con la ampliación de parques eólicos e hidroeléctricos. Estas iniciativas no solo diversifican la matriz, sino que llevan energía a comunidades rurales, reduciendo brechas de acceso.

Panamá: liderazgo sostenible
Panamá sigue consolidando su papel como referente regional en sostenibilidad. La reciente adquisición de la planta Solar Pro (24 MW) refuerza su seguridad energética y atrae capital extranjero, mostrando cómo la inversión privada impulsa el crecimiento del sector.
Tendencias regionales
La región centroamericana vive un momento clave en su transformación energética. Se proyecta que entre 2025 y 2026 entren en operación más de 2,300 megavatios de nueva capacidad, en su mayoría provenientes de proyectos renovables. De todas las fuentes, la energía solar se posiciona como la protagonista, con desarrollos en marcha en prácticamente todos los países del istmo.
Un futuro compartido
Centroamérica está construyendo un futuro energético más competitivo y sostenible. Cada proyecto solar, hidroeléctrico o eólico no solo transforma la matriz, sino que abre oportunidades económicas, fomenta empleos y proyecta a la región como un polo atractivo de inversión verde.





