Centroamérica despide 2025 con una nota positiva. La región consolidó un crecimiento promedio del 3.5 %, sostenido por el turismo, las remesas y la inversión extranjera, según proyecciones del BCIE y la CEPAL. Pese al entorno global cambiante, los países del istmo han demostrado resiliencia y visión estratégica.
Panamá se mantiene como hub logístico y financiero regional; Guatemala impulsa su diversificación industrial; Honduras y Nicaragua fortalecen su transición energética y su integración comercial.
Equilibrio entre estabilidad y crecimiento
El turismo cerró el año con cifras históricas, aportando más del 9 % al PIB regional. Las remesas alcanzaron niveles récord y continúan siendo un soporte vital para el consumo interno.
La estabilidad macroeconómica y la expansión del crédito, junto con el avance digital en los servicios financieros, proyectan un 2026 de oportunidades inteligentes y crecimiento sostenible.
Centroamérica entra en el nuevo año con un mensaje claro: su economía no solo crece, evoluciona con propósito y visión regional.





